Aula de Palabras

Aula de Palabras
La magia de leer en aulas fantásticas
Este Blog intenta ser un espacio para compartir experiencias y reflexiones en torno a la Lengua y la Literatura y su función educativa sistemática y asistemática.
Las palabras nos muestran, dan cuenta de la configuración de nuestro mundo íntimo y público.
El lenguaje y el arte literario constituyen armas poderosas de formación educativa para la sociedad.



sábado, 18 de agosto de 2012

Visita a un Cronopio. Paris 2012

 Cuando comencé a leerte, no imaginé que iba a estar tan cerquita, tan cerquita de vos, querido  Cronopio, querido Julio (imagino que todos saben que estoy escribiendo sobre vos, Julio Cortázar)
Sabía que me esperaba París con su magia, con miles de sabores y todos los aromas, con su barrio latino y sus pintores. Sabía que en las campanas de Notre Dame los iba a ver a Quasimodo y a Esmeralda, sabía tantas cosas, pero nunca imaginé que  me esperarías vos, vos y  La Maga, vos y Olivera.
Estoy segura, fue ella, La Maga quien me hizo recorrer todos los puentecitos del Sena, fue ella quien me hizo seguir tus pasos hasta Montparnasse. 
Y no fue fácil llegar hasta el lugar elegido, no fue fácil. Después de jugar a la Rayuela por el cementerio y descubrir antes las tumbas de Ionesco, de Sartre que está con Simon, llegué a tu lugar. Sentado sobre tu tumba estaba un Cronopio  que me sonrió, yo me emocioné. Fue como abrazar el aire y sentirlo cálido, fue como contarte que a los 14 años mi profesora de Literatura me hizo leer Casa Tomada, pero me perdí, quedé encerrada cuando tiraron la llave. 
 
Recién comencé a quererte a  los 18  cuando recorrí la Continuidad de los parques.
En aquel entonces, aprendí casi todo de tu vida: supe que naciste en Bélgica, un 26 de agosto de 1914. A los cuatro años, tus padres regresaron a Argentina y en Banfiel viviste tu infancia, seguro que allí nacieron  muchos de tus cuentos de Final del Juego, imagino que algo de Los Venenos tiene que ver con esa infancia. Fuiste maestro y no pudiste terminar la universidad por la miserable economía que no se dio cuenta que eras un genio, que querías lectores cómplices, que inventarías lo fantástico junto a otros que como vos juegan en el cielo.¿Estarás con Jorge Luis? ¿Estarán jugando por laberintos perdidos en hexagonales bibliotecas?
Un 17 de junio te visité y te quise regalar mi Rayuela,  lancé piedritas en la Tierra con la esperanza que lleguen al Cielo.
Te quiero contar que se te quiere y mucho, que te quieren los más chicos y los más grandes.Te quiero  decir que la vida es más fácil con tu Literatura, con todos tus cuentos.
En una librería de París compré una Rayuela, aprendí que Rayuela en francés es La Marelle.Como no sabíamos hacernos entender "mi mago" saltó frente a una vendedora que sonrió con infinita ternura.
Fue lindo visitarte, cumplir con el ritual de lectora amante, apasionada; fue lindo ver como otros tantos lectores dejaron  cartas, flores, piedritas, boletos. Yo también te escribí, sé que lo sabés.Te escribí feliz e incrédula, te escribí  con tinta naranja, dibujé una rayuela y te agradecí en silencio.
El sol era tibio cuando desandamos camino, y volvimos al metro para ir hacia el Sacré Coeur.

París, toda Francia, nos estaba regalando  Literatura,  Historia y el Arte y vos me habías propuesto un nuevo juego.

1 comentario:

Mariana Varela dijo...

QUÉ PROFUNDO AMOR! PALABRAS DE UN CORAZÓN LLENO DE MAGIA, DE CUENTO, DE HISTORIAS PARA SEMBRAR!