Aula de Palabras

Aula de Palabras
La magia de leer en aulas fantásticas
Este Blog intenta ser un espacio para compartir experiencias y reflexiones en torno a la Lengua y la Literatura y su función educativa sistemática y asistemática.
Las palabras nos muestran, dan cuenta de la configuración de nuestro mundo íntimo y público.
El lenguaje y el arte literario constituyen armas poderosas de formación educativa para la sociedad.



jueves, 30 de diciembre de 2010

Pasión por el Libro Álbum y los libros ilustrados

El libro álbum se ha convertido en una de mis pasiones, es un objeto de arte que me permite comunicarme con la niña que fui y con el amor que me inculcó mi mamá hacia los libros desde pequeña.
Ahora bien ¿Qué es un libro álbum? Para Istvan schritter " Textos, imágenes y diseño jugando dentro de un soporte que ya no es más de un formato tradicional. Las partes se desdibujan, el concepto de libro se cuestiona. Quedan los discursos moviéndose en un cuerpo extraño", y expresa Fanuel Hanán Díaz en Leer y mirar el libro álbum, un género en construcción: " El álbum se define como un libro donde intervienen imágenes, textos y pautas de diseño gráfico. No todos los libros ilustrados para niños entran dentro de esta categoría. En realidad existen muy pocos libros álbum en el sentido estricto de este concepto. Una de las formas de reconocerlo es porque existe un diálogo entre el texto y la ilustraciones o lo que puede llamarse una interconexión de códigos". Entre los exponentes debemos citar a Anthony Browne y los maravillosos textos que son editados en la colección de Libros álbum que dirige Istvan en Ediciones del Eclipse.
Aquí una nómina de títulos, probablemente conocidos por todos ustedes:

un rey de quien sabe donde
Un rey de quién sabe dónde
Autor: Ariel Abadi





Detrás de él estaba su nariz

Autor: Istvansch



La balada de Basilico

Autores:
Roberto Cubillas - Alberto Pez






La Caperucita Roja

La Caperucita Roja
Autor: Leicia Gotlibowski


























































lunes, 27 de diciembre de 2010

Comentarios sobre mis lecturas: Cornelia Funke y su trilogía Corazón de Tinta



¡Hola a todos! Les quiero contar lo que estoy leyendo (sigo con mis otros amores literarios: la Literatura Infantil y Juvenil, en este caso la Épica fantástica). Voy promediando la página 400, de SANGRE DE TINTA, el segundo tomo de la trilogía CORAZÓN DE TINTA
(todos libros gordos, como dicen los chicos).
Descubrí a la escritora y a la ilustradora alemana (ahora radicada en Los Angeles) hace tres años y me encantó Corazón de Tinta. Me parece que aquí la Épica Fantástica resulta más interesante por la alusión constante a la creación literaria. La protagonista Maggie, es hija de un encuadernador de libros (Mo o Lengua de Brujo). Resulta maravilloso los nombres a los que apela la escritora, esas criaturas que pueblan su mundo: Dedo Polvoriento, Mortola y Zorro Incendiario, el Gran Capricornio ( en el mundo de los malvados), Cuarzo rosado, entre otros.
A estos personajes se suma la tía Elinor, es una bibliófila quien cuida sus libros como objetos sagrados, como toda buena bibliófila. Aparece como personaje secundario Fenoglio, un escritor de Épica Fantástica(Fenoglio es autor de Corazón de Tinta, la obra dentro de la obra), también aparecen los lectores que enmudecen frente al hecho estético, Reza (la esposa de Lengua de Brujo y madre de Maggie).
Todos estos artilugios resultan una clara alusión a la metaliteratura. Entonces, me pongo a pensar en la Retórica del personaje novelesco o en algunas ideas del Círculo de Mijaíl Bajtín en torno a las voces de la novela. El lector es capaz de dar vida a los personajes de todos los tiempos: Maggie cuando lee hace aparecer a personajes de Las mil y una Noches, a los personajes de James Barrie, a los personajes de Swift, entre tantos otros.
Aparece la revalorización de la oralidad como el canal para degustar la lectura expresiva.Como lectora no puedo dejar de pensar en el concepto de Lector cómplice de Julio Cortázar .
Creo que el espíritu de la Épica Fantástica puede cautivar a niños y jóvenes, tal vez porque podemos protagonizar el heroísmo desde lo colectivo y sumergirnos en la magia de la niñez.
Espero, ahora, con ansia, la penatalogía Reckless, Carne de Piedra editado por Siruela y distribuido por Fondo de Cultura Económica.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Un año nuevo



Pancho Aquino
Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.
- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado.
Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo.
Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.
Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.
¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? - Dice el más joven y entusiasta de los ángeles.
¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que quieran escucharlo? - pregunta el anciano.
Tras una larga conversación se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta 1os últimos minutos del último día del año.
Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía:
"Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor:
sin violencia, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.
Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.
Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".
Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos. Del libro: "Cuentos para Niños de 8 a 108 II" - Pancho Aquino.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Poemas de Almafuerte. Pedro B. Palacios.


Castigo
Yo te juré mi amor sobre una tumba,
sobre su mármol santo....
¿Sabes tú las cenizas de qué muerta
conjuré temerario?
¿Sabes tú que los hijos de mi temple
saludan ese mármol,
con la faz en el polvo y sollozantes
en el polvo besando?
II
¿Sabes tú las cenizas que aun muerta,
mintiendo, has profanado?...
¡No lo quieras oír, que tus oídos
ya no son un santuario!
¡No lo quieras oír..., como hay rituales
secretos y sagrados,
hay tan augustos nombres que no todos
son dignos de escucharlos!
III
Yo te di un corazón joven y justo...
¡por qué te lo habré dado!
¡Lo colmaste de besos y una noche
te dio por devorarlo!
Y con ojos serenos... El verdugo,
que cumple su mandato,
solicita perdón de las criaturas
que inmolará en el tajo!...
IV
Tú le viste, serena, indiferente,
gemir agonizando,
mientras su roja sangre enrojecía
tus mejillas de nardo!
Y tus ojos... ¡Mis ojos de otro tiempo
que me temían tanto!...
Ni una perla tuvieron, ni una sola:
¡Eres de nieve y mármol!
V
¿Acaso el que me roba tus caricias
te habrá petrificado?
¿Acaso la ponzoña del Leteo
te inyectó a su contacto?
¿O pretendes probarme en los crisoles
de los celos amargos,
y me vas a mostrar cuánto me quieres,
después, entre tus brazos?...
VI
¡No se prueban así, con ignominias,
corazones hidalgos!
¡No se templa el acero damasquino
metiéndolo en el fango!
¡Yo te alcé en mis estrofas, sobre todas,
hasta rozar los astros:
tócale a mi venganza de poeta,
dejarte abandonada en el espacio!.



LOS INCURABLES
"Poema de Pedro B Palacios ""Almafuerte"" (Sonetos Medicinales) "

Si te postran diez veces, te levantas,
otras diez, otras cien, otras quinientas.
No han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se rompen las garras de la suerte.
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de la muerte!
------------------------------------------------
1
No te des por vencido, ni aún vencido,
No te sientas esclavo, ni aún esclavo.
Trémulo de pavor piénsate bravo
y arremete feroz, ya mal herido.
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2
Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer que nunca reza,
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora.
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3
¡Ah!. ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡Nunca sigas impulsos compasivos!
¡Ten los garfios del odio siempre activos
y los ojos del Juez, siempre despiertos!
¡Y al echarte en la caja de los muertos
menosprecia los llantos de los vivos!
------------------------------------------------
4
No digas tu verdad ni al más amado.
No demuestres temor ni al más temido.
No creas que jamás te hayan querido
por más besos de amor que te hayan dado.
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5
Y el sol, el padre sol, el raudo foco
que lo fomenta todo en la Natura,
por fecundar los polos no se apura,
ni se desvía un ápice tampoco....
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco,
siempre que lo permita tu estatura!
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"Poema de Pedro B Palacios ""Almafuerte"" (Sonetos Medicinales) "
Letra: Pedro B Palacios
Música: Alberto Cortez

domingo, 12 de diciembre de 2010

Hans Christian Andersen





Hans Christian Andersen (1805-1875), fue un autor danés nacido el 2 de abril de 1805 en Dinamarca, al norte de Europa y uno de los escritores de cuentos de hadas para niños más conocidos.
Nació en Odense y vivió una infancia de pobreza y abandono, criado en el taller de zapatero del padre. A los 14 años se fugó a Copenhague. Trabajó para Jonas Collin, director del Teatro Real, quien le pagó sus estudios. Aunque desde 1822 publicó poesía y obras de teatro, su primer éxito fue Un paseo desde el canal de Holmen a la punta Este de la isla de Amager en los años 1828. Su primera novela, El improvisador, o Vida en Italia (1835), fue bien recibida por la crítica. Viajó por Europa, Asia y África y escribió muchas obras de teatro, novelas y libros de viaje.
Un día de 1844 escribió: “Hace veinticinco años llegué con mi atadito de ropa a Copenhague, un muchacho desconocido y pobre: y hoy tomé chocolate con la Reina.”
Pero son sus más de 150 cuentos infantiles los que lo han llevado a ser reconocido como uno de los grandes autores de la literatura mundial.
Él usó un estilo para un lector infantil, con un lenguaje cotidiano y la expresión de los sentimientos e ideas del público infantil.
Entre sus más famosos cuentos se encuentran El patito feo, El traje nuevo del emperador, La reina de las nieves, Las zapatillas rojas, El soldadito de plomo, El ruiseñor, El sastrecillo valiente y La sirenita. Han sido traducidos a más de 80 idiomas y adaptados a obras de teatro, ballets, películas, dibujos animados, juegos en CD y obras de escultura y pintura

Navidad (Libros para tener en cuenta)




Autores: Hans Christian Andersen, Antón Chejov, Rubén Darío, Guy de Maupassant, O´henry, Amado NervoIlustraciones Sara SedránSerie Paz y respetoLeer es genialEditorial SantillanaAño 2004




“Este libro presenta algunos de los más bellos cuentos en torno a dos momentos esperados por los niños: la Navidad y los Reyes. Escritas por célebres autores de todos los tiempos Hans Christian Andersen, Antón Chejov, Rubén Darío, Guy de Maupassant, O´Henry y Amado Nervo, estas atrayentes historias se desarrollan en el contexto de dichas festividades.Un árbol de Navidad admirado en un comienzo y despreciado luego, un zapatero que pacta con el diablo pero no es todo como lo esperaba, un músico prodigioso, un regalo ansiado, un extraño exorcismo y un ángel caído del cielo son los variados protagonistas de estas historias en las que predomina lo fantástico.” (Texto extraído de la contratapa del libro)

viernes, 4 de junio de 2010

Los cuentos tradicionales: versiones y recreaciones








En la infancia de todos nosotros aparecen imágenes de bosques, de princesas, de palacios encantados. Una caperucita roja ingresa en el bosque y allí , en nuestra memoria, también aparece Blanca Nieves envenenada por una manzana colorada, la Bella Durmiente que espera a su príncipe. Y las brujas y las princesas cabalgan sobre nuestros sueños y entonces algunas mujeres también piensan en un Príncipe azul.

Son muchas las recreaciones de los cuentos clásicos que se han hecho a través del tiempo.Hoy quiero compartir con ustedes el libro de Patricia Suárez, Habla el lobo, editado por Norma, 2003 y una colección muy rica que ubica los personajes clásicos en las diversas regiones de la Argentina.

En Habla el Lobo,Patricia Suárez recupera la figura del Lobo quien sólo mereció las más terribles acusaciones. "Nunca se le permitió al pobre animal dar su versión de los hechos. Con ánimo de subsanar esta injusticia", Patricia Suárez expresa .Lejos está este lobo de aquel feroz y maligno del clásico de Charles Perrault. Vegetariano y pacifista actúa con inocencia y obedece con docilidad acatando órdenes. Es ingenuo, compasivo. Busca el bien. Denuncia con cierta timidez- porque teme represalias- haber sido víctima de una Caperucita abusiva. Injustamente condenado por periodistas y cuenteros, alza su voz y se resiste a su destino de villano.
Por otra parte, en la versión de Suárez la tierna niña de roja caperuza, además de su cesta carga una espada que había pertenecido a un guerrero antiguo bastante sanguinario y una bola de pinchos para aplastar cabezas. Un encanto de muchachita, sin duda. El fondo de su canastita es de hierro blindado y en su interior atesora un escuerzo resucitado y una flor carnívora que se alimenta a base de sándwiches de dedos de ahorcado. Son sus botitas, verdadera arma blanca ya que tienen punta y taco de acero. Con ellas patea al lobo, sometiéndolo a tormentos físicos de los que sobrevive pero con secuelas. Definitivamente, un angelito la criatura.
La abuelita es de temer como la nieta. Acostada, espera a la pequeña pero lleva puesto un antifaz de asaltante de banco y unos collares y pulseras de alambre de púa. Al lado de su cama, tiene un rifle Winchester con el que se defiende ante posibles delincuentes. Desconfía hasta de su propia hija: se resiste a probar el bizcochuelo que ésta le enviara por intermedio de Caperucita .Tiene miedo de morir envenenada.
La historia se completa con una patrulla de guardabosques cuyo jefe, montado en un tanque del ejército, sobre el final harán prisionero al Lobo. También aparecen- escapados de otro cuento- Jamón Crudo, Jamón Cocido y Salchichón, tres chanchitos malévolos y explotadores.
Del otro lado del espejo, Patricia Su árez escribe desde la voz silenciada del débil un texto divertido pero a la vez profundo que invita a la reflexión compartida entre padres e hijos sobre la inocencia, la traición, la injusticia, el abuso de poder, el miedo, la desobediencia y el castigo .Cosas que pasan…también en el universo de los más chicos.


Suárez textual




(…) lo que quiero contar sucedió un miércoles, que es el día en que cruzo el Bosque. Paso por entre los álamos y los cedros y respiro ese aire tan saludable que hay (…) En eso estaba, cuando veo venir por el camino a Caperucita Roja. Ela no me caía mal, pero yo no la quería en mi camino. Ustedes dirán que soy un lobo antipático o muy injusto, pero antes de juzgarme, mejor dejen que siga con mi relato y verán si no es cierto lo que digo. (…) Es que mis amigos los lobos ya me lo habían advertido: “Cuidado con la Caperucita que no es de fiar.”
mericano).



Siguiendo con esos entrañables cuentos clásicos,Editorial Albatros presentó la colección infantil "A leer con pictogramas"Se trata de una adaptación de algunos de los cuentos infantiles más clásicos, a las diversas culturas nativas de la Argentina.
Está compuesta por cuatro títulos: "Caperucita Roja del Noroeste", "Pulgarcito de la Patagonia", "La Bella Durmiente del Litoral" y "El Sastrecillo Valiente de las Pampas".
Esta lectura es recomendada para chicas y chicos a partir de los 5 años.
Autores: Roberta Ianamico y Walter Carzón.






Fuente de Consulta: http://www.supletendencias.com.ar/suarez.html (consultada el 4 de junio de 2010)

domingo, 23 de mayo de 2010

De libros y especialistas



LOS AGUJEROS NEGROS de Yolanda Reyes.


(Reseña)




"Desde que sus padres murieron, Juan no ha vuelto a San Juan del Sumapaz, pero aún guarda algunos recuerdos de ese lugar al que solían llevarlo a pasear cuando era muy pequeño: la alfombra de musgo, la quebrada, el bosque de niebla... Y también los agujeros negros, algo que no lo deja dormir tranquilo desde la noche en que vio a sus padres por última vez."
Una nueva edición de Los agujeros negros, originalmente publicado por Alfaguara y UNICEF en la Colección de los Derechos del Niño, en 2000.
Fuente: http://www.alfaguarainfantil.com.ar/alfaguara/albumlibro.asp?id=626



¿QUIÉN ES YOLANDA REYES?

Yolanda Reyes es colombiana, nació en Bucaramanga, en 1959. Licenciada en Ciencias de la Educación con especialización en Literatura, realizó estudios de postgrado en Lengua y Literatura Española.
Es fundadora y directora de Espantapájaros Taller, una librería que con el tiempo se volvió un proyecto cultural de formación de lectores dirigido a niños y mediadores adultos.
En Espantapájaros, Yolanda Reyes lleva adelante muchos programas en los que se promueven espacios de lectura para los niños desde la cuna. Manifiesta la escritora que en la primera infancia es cuando suceden las dos cosas más importantes, en términos de lenguaje: aprendemos a hablar, y antes de hablar aprendemos a comunicarnos.Se da todo el cableado y toda la estructura para tener una comunicación con otros seres humanos, y aprendemos a leer y escribir. Todo eso nos pasa más o menos antes de los seis años. Hasta hace poco la escuela tomaba el tema de la lectura recién a partir de los seis. Sin embargo, la historia del ser humano como sujeto del lenguaje se inicia antes del nacimiento.
Estos testimonios se pueden leer en una entrevista que le otorgó al Portal Educ ar

Fuente: http://portal.educ.ar/noticias/entrevistas/post-7.php (consultada el 23 de mayo de 2010)




sábado, 22 de mayo de 2010

Los Nadies de Eduardo Galeano




Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

"El mundo" de Eduardo Galeano



Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.


El libro de los abrazos

sábado, 24 de abril de 2010

Leyendas Celtas


La Cierva Dorada
(vieja leyenda tradicional celta)
Durante una cacería de sus famosas cacerías, Finn Mc Cumhaill, vió cruzar repentinamente la senda que seguían, a una hermosa cierva dorada.
Los perros se lanzaran en su persecución y luego de varias horas, en un fresco valle, la cierva, sin duda muy cansada por la carrera, se detuvo y cayó al suelo.
Como era de esperar, los perros se lanzaron hacia ella, pero para asombro del cazador, en lugar de atacarla, comenzaron a jugar a su alrededor, lamiendo su cara y su cuello.
Finn, asombrado por la situación, dio órdenes de que nadie la dañara, y todos comenzaron el regreso hacia el castillo, con la cierva y los perros jugando amorosamente mientras los seguían.
Esa noche, Finn despertó sobresaltado. Junto a su cama, la mujer más bella que jamás se hubiera visto le hablaba: - Yo soy Sadv, - le dijo- soy la cierva que seguiste hoy. Como no quise brindarle mi amor al druida del Pueblo de las Hadas, me hechizó condenándome a llevar esa forma, de esto hace ya tres años. Pero uno de sus esclavos, un buen amigo, me dijo que si lograba despertar la compasión de algún caballero, recuperaría mi forma original.
Sadv, no solo había logrado la compasión de Finn, en el momento en que la vio, él se había enamorado perdidamente de ella.
Juntos vivieron hasta que una mañana le llegó la noticia de que se avecinaba un ataque por mar; los Hombres del Norte se encontraban en la bahía de Dublín y venían hacia su dominio.
Sólo siete días permaneció Finn fuera de su casa. Al regresar, no vió a Sadv esperándolo, entonces preguntó a sus sirvientes por ella. el más fiel y servicial, con mucha pena le dijo: - Anteayer, nos pareció veros llegar, y todos nos apresuramos hacia el portal, pero en cuanto la Reina Sadv lo cruzó, un fantasma apareció la cubrió con niebla y en su lugar sólo quedó una cierva dorada. Los perros la acosaron y no le permitieron volver al portal, obligándola a huir hacia el bosque. No la volvimos a ver más.
Finn se estrujó las manos, y se retiró con muchísimo pesar a sus habitaciones, durante siete años la buscó por toda Irlanda.
Finalmente, siguiendo un rastro de jabalíes en los montes de Ben Gulbann, oyó que los perros ladraban furiosamente. Allí descubrió un niño desnudo, de largos cabellos rubios.
Finn y sus hombres alejaron a los perros, y condujeron al niño al castillo. Cuando pudo hablar, contó que nunca había conocido a sus padres, sino sólo a una bella cierva dorada, con quien había vivido en un valle profundo y hermoso hasta que una tarde descendió una niebla espesa, cubrió a la cierva, y la hizo desaparecer de su lado.
Finn comprendió que la cierva no era otra que su amada Sadv, y este niño, su hijo.

Versión: Mirta Rodriguez

Fuente de la imagenn: http://www.culturaspopulares.org/textos5/articulos/suarezlopez_archivos/image041.jpg

Leyendas del Mundo


La leyenda de san Jorge y el dragón

Retablo
Jaume Ferrer II (s. XV). Retablo. Escuela Catalana. Ayuntamiento de Lleida. Foto: AISA.

Según la tradición popular, San Jorge era un militar romano nacido en el siglo III en la Capadocia (Turquía). El santo, que servía bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que le obligaba a perseguir a los cristianos y por esta razón fue martirizado y decapitado por sus coetáneos. Muy pronto se empezó a venerar como santo en la zona oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura.

La gesta de san Jorge y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de "Leyenda áurea" y fue recogida por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, más conocido como Iacobus de Voragine, en 1264, en el libro 'Legenda sanctorum'. En esta versión, sin embargo, la acción transcurría en Libia.

La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.

Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal y Greciahttp, entre otros países

Fuente: http://www.gencat.cat/catalunya/santjordi/cas/llegenda.htm

23 de abril, Día Internacional del Libro



Mi vida entre Libros





Viví entre libros mi infancia: mamá traía siempre en su cartera un libro de regalo.Me acostaba y (tapadita con mi colcha a cuadros y abrazada con mi osito de piel azul) pedía una y otra vez que me contara "El pajarito remendado", cuentos de animales y también algún clásico, esos de Andersen, de Grimm, el Pinocho de Carlo Collodi ( infaltables- por supuesto- Cenicienta y Blanca Nieves porque son cuentos para nenas, porque huelen a perfume, aunque sean crueles).

El patio de casa se transformaba en bosque, entonces yo era: hada, princesa, reina de corazones, la sastrecilla valiente, yo era una pajarita remendada que salía de la panza del rey, volvía a la vida después de la muerte.

Alguna vez quise escribir en el país del no me acuerdo.Quise empezar un cuento con Había una vez... , pero entonces Plaf, y más ¡¡¡PLAF!!!!!.Me di cuenta de que había nacido para lectora, que eso de escribir era para los escritores verdaderos, que pocos eran beneficiados con la trascendencia y se volvían inmortales, fue así que seguí leyendo.

Un día, mi vida se pobló de personajes de libros de todos los géneros, y todos los autores, desde ese momento parlotean en mi biblioteca.

Los libros me regalan la posibilidad de transformarme en la Dido que duerme con Eneas en una cueva, también tejo un sudario y espero a Ulises, soy La Maga que creó un Cronopio con acento francés, la Karenina de Tolstoi, soy TODOS y NINGUNO.¡Soy lectora! , leo para que otros también lean.

Vivo en un reino que tiene lagunas de libros, islas que huelen a papel, besos de tinta, llanuras con letra capital. Vivo en una mega ciudad libresca, en la que el tránsito se congestiona.

Los libros y yo nos amamos.Ellos me dan el placer más grande que puede tener todo hombre: ¡me hacen libre!

martes, 16 de febrero de 2010

Tiempo sin tiempo de Mario Benedetti

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo en blanco
en rojo en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reapareceren un relincho
y para estar al díapara estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir precisoo sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Tema: El tiempo en las canciones "Los inmortales" de Alberto Cortez









Entre los quince y los treinta y cinco
uno se piensa que es inmortal,
que anda la parca dando servicio
entre la gente de más edad.
Uno rechaza todas las reglas,
las viejas normas de urbanidad,
"...que se las metan donde les quepan
los que las mandan a respetar...".
Que no hace falta guardar el grano,
en todo caso Dios proveerá...
Es preferible ser un fulano
que un buen patrón de formalidad.
Es preferible ser un fulano
que un buen patrón de formalidad.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Es necesario pobrar de todo
porque el saber no ocupa lugar.
Si es peligroso, de cualquier modo,
por una vez nada pasará.
A uno le sobran las energías,
los ideales y el corazón,
y es paladín de las utopías...
un Don Quijote de la razón.
Cada momento es un desafío,
¡quién puede menos y quién da más!.
Grande o pequeño, caliente o frío;
de donde venga y adonde va.
Grande o pequeño, caliente o frío;
de donde venga y adonde va.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Cuando uno pasa los treinta y cinco
es una torpe temeridad
andar en moto haciendo el indio
a toda leche por la ciudad.
Uno se vuelve más precavido,
más aferrado a la sensatez.
Ya no resulta tan divertido
dar cabezazos en la pared.
Uno se pone el paracaidas
y le echa llaves al corazón.
Y abre la puerta de bienvenida
a los chantajes de la razón.
Y abre la puerta de bienvenida
a los chantajes de la razón.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Y cuando llegan los muchos cincos
y anda la parca por la vecindad,
uno quisiera pegar un brinco
para volver a ser inmortal.
Recuperar aquella frescura
tan parecida a la libertad
de echar abajo las estructuras
para volverlas a levantar.
Pero la vida... ¡cómo es la vida!
siempre nos vuelve a la realidad.
Siga la flecha hacia la salida
que está prohibido volver atrás.
Siga la flecha hacia la salida
que está prohibido volver atrás.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Letra: Alberto Cortez
Música: Alberto Cortez

La imagen que ilustra esta canción corresponde
eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2008/...

domingo, 7 de febrero de 2010

Tema: Tiempo de pensar en el tiempo- Sobre mi Infancia

Siempre deseé columpiarme tan alto para tocar las estrellas.
Cierro mis ojos y puedo ver a la niña que fui, que a veces soy, que ya no soy: amaba a los duendes y a las hadas, creía que vivían cerca del jazminero del jardín de la abuela sol, de la abuela brújula.

Jugaba a cocinar con ollítas, con tierra blanda y pequeños limones o naranjitas verdes que caían de los árboles. Jugaba con muñecas y las creía mis hijas, mis alumnas. Esas muñecas no eran las barbies de más tarde, porque el modelo de mujer no era el de la delgada, delgada y alta. Tal vez se parecía al de las matronas de la bella Italia de mis abuelas.

Mi abuelo carpintero(en realidad ebanista), me hizo una casa de muñecas, un dormitorio rosa: con placard, mesita de luz, cómoda y camita (alguna vez soñé que iba a ser legado para mis hijas), al que de vez en cuando deseo entrar.

Me inventaba todas las historias o esperaba a que mi mamá me las leyeras. Me gustaba la historia del Pajarito remendado. Más tarde entendería que la vida está llena de remiendos y que los remiendos nos ayudan a seguir: un cuadrito de seda tapa el alma aquí, otra costurita más allá, un poquito de terciopelo para los raspones en las rodillas.

Jugaba con papá, él me acunaba y como no conocía de nanas, solía cantarme: "Febo asoma, tras sus rayos, iluminan..."¡SÍ! Me dormía con el canto de una marcha patria.

Mi infancia fue pintada con acrílicos, con acuarelas y a veces en la paleta se volcó el no color, hubo negro y gris porque la vida se parece a lo que hicieron con la luz, los artistas del Barroco.

Mi niñez se fue yendo entre historias de mazapán, cuentos, casitas de muñecas, abuelos, tortas doradas y plata.

La fantasía siempre me salvó, por eso creo en La historia Interminable del genial Michael Ende. Es tiempo de pensar en el tiempo, en mi propio tiempo, porque en el mes más corto del calendario estoy por cumplir cuarenta años...



Y ahora los grandes poetas que saben escribir y trascender...



Pasa El Tiempo
de Jorge Guillen


Pasa el tiempo y suspiro porque paso,
aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta,
y no con el reloj, su marcha lenta
nunca es la mía bajo el cielo raso.

Calculo, sé, suspiro, no soy caso
de excepción y a esta altura, los setenta,
mi afán del día no se desalienta,
a pesar de ser frágil lo que amaso.

Ay, Dios mío, me sé mortal de veras.
Pero mortalidad no es el instante
que al fin me privará de mi corriente.

Estas horas no son las postrimerías,
y mientras haya vida por delante,
serás mis sucesiones de viviente.


La imagen se extrajo de diariodeltoc.blogspot.com ( consultado 7/2/10)

lunes, 11 de enero de 2010

Temas: Un poema sobre Dido, el motivo de la mujer abandonada.




Las clases que recibí de Latín, durante cuatro años, tuvieron como protagonista central a Virgilio y su maravillosa Eneida. Así supe del fatum y encontré en Eneas, un héroe tan sorprendente como aquel que concibió Homero, en la Odisea.
Dido ama con pasión y sin dominar su sentir a esa navegante que sólo responde a la voluntad de los dioses. Eneas cae en brazos de la reina de Cartago, pero deberá respetar el mandato divino para que Roma pueda fundarse.
Esta heroína representa el motivo de la mujer abandonada, que más tarde será retomado por escritores de diversos tiempos, entre ellos Rosario Castellanos, poeta mexicana que nació en el Distrito Federal en 1925, se destacándose especialmente por la obra poética que creó.Obtuvo importantes reconocimientos .Falleció en Tel Aviv en 1974, cuando ocupaba el cargo de embajadora de su país ante el gobierno de Israel. Hoy deseo compartir con todos ustedes este poema.





Lamentación de Dido

Guardiana de las tumbas; botín para mi hermano, el de la corva garra de gavilán;
nave de airosas velas, nave graciosa, sacrificada al rayo de las tempestades;
mujer que asienta por primera vez la planta del pie en tierras desoladas
y es más tarde nodriza de naciones, nodriza que amamanta con leche de sabiduría y de consejo;
mujer siempre, y hasta el fin, que con el mismo pie de la sagrada peregrinación
sube —arrastrando la oscura cauda de su memoria—
hasta la pira alzada del suicidio.

Tal es el relato de mis hechos. Dido mi nombre. Destinos
como el mío se han pronunciado desde la antigüedad con palabras hermosas y nobilísimas.
Mi cifra se grabó en la corteza del árbol enorme de las tradiciones.
Y cada primavera, cuando el árbol retoña,
es mi espíritu, no el viento sin historia, es mi espíritu el que estremece y el que hace cantar su follaje.

Y para renacer, año con año,
escojo entre los apóstrofes que me coronan, para que resplandezca con un resplandor único,
éste, que me da cierto parentesco con las playas:
Dido, la abandonada, la que puso su corazón bajo el hachazo de un adiós tremendo.

Yo era lo que fui: mujer de investidura desproporcionada con la flaqueza de su ánimo.
Y, sentada a la sombre de un solio inmerecido,
temblé bajo la púrpura igual que el agua tiembla bajo el légamo.
Y para obedecer mandatos cuya incomprensibilidad me sobrepasa recorrí las baldosas de los pórticos con la balanza de la justicia entre mis manos
y pesé las acciones y declaré mi consentimiento para algunas —las más graves.

Esto era en el día. Durante la noche no lo copa del festín, no la alegría de la serenata, no el sueño deleitoso.
Sino los ojos acechando en la oscuridad, la inteligencia batiendo la selva intrincada de los textos
para cobrar la presa que huye entre las páginas.
Y mis oídos, habituados a la ardua polémica de los mentores,
llegaron a ser hábiles para distinguir el robusto sonido del oro
del estrépito estéril con que entrechocan los guijarros.

De mi madre, que no desdeñó mis manos y que me las ungió desde el amanecer con la destreza,
heredé oficios varios; cardadora de lana, escogedora del fruto que ilustra la estación y su clima,
despabiladora de lámparas.

Así pues tomé la rienda de mis días: potros domados, conocedores del camino, reconocedores de la querencia.
Así pues ocupé mi sitio en la asamblea de los mayores.
Y a la hora de la partición comí apaciblemente el pan que habían amasado mis deudos.
Y con frecuencia sentí deshacerse entre mi boca el grano de sal de un acontecimiento dichoso.

Pero no dilapidé mi lealtad. La atesoraba para el tiempo de las lamentaciones,
para cuando los cuervos aletean encima de los tejados y mancillan la transparencia del cielo con su graznido fúnebre;
para cuando la desgracia entra por la puerta principal de las mansiones
y se la recibe con el mismo respeto que a una reina.

De este modo transcurrió mi mocedad: en el cumplimiento de las menudas tareas domésticas; en la celebración de los ritos cotidianos; en la asistencia a los solemnes acontecimientos civiles.

Y yo dormía, reclinando mi cabeza sobre una almohada de confianza.
Así la llanura, dilatándose, puede creer en la benevolencia de su sino,
porque ignora que la extensión no es más que la pista donde corre, como un atleta vencedor,
enrojecido por el heroísmo supremo de su esfuerzo, la llama del incendio.
Y el incendio vino a mí, la predación, la ruina, el exterminio
¡y no he dicho el amor!, en figura de náufrago.

Esto que el mar rechaza, dije, es mío.
Y ante él me adorné de la misericordia como del brazalete de más precio.
Yo te conjuro, si oyes a que respondas: ¿quién esquivó la adversidad alguna vez? ¿Y quién tuvo a desdoro llamarle huésped suya y preparar la sala del convite?
Quien lo hizo no es mi igual. Mi lenguaje se entronca con el de los inmoladores de sí mismos.

El cuchillo bajo el que se quebró mi cerviz era un hombre llamado Eneas.
Aquel Eneas, aquel, piadoso con los suyos solamente;
acogido a la fortaleza de muros extranjeros; astuto, con astucias de bestia perseguida;
invocador de númenes favorables; hermoso narrador de infortunios y hombre de paso; hombre
con el corazón puesto en el futuro.

—La mujer es la que permanece; rama de sauce que llora en las orillas de los ríos.

Y yo amé a aquel Eneas, a aquel hombre de promesa jurada ante otros dioses.

Lo amé con mi ceguera de raíz, con mi soterramiento de raíz, con mi lenta fidelidad de raíz.

No, no era la juventud. Era su mirada lo que así me cubría de florecimientos repentinos. Entonces yo fui capaz de poner la palma de mi mano, en signo de alianza, sobre la frente de la tierra. Y vi acercarse a mí, amistadas, las especies hostiles. Y vi también reducirse a número los astros. Y oí que el mundo tocaba su flauta de pastor.

Pero esto no era suficiente. Y yo cubrí mi rostro con la máscara nocturna del amante.
Ah, los que aman apuran tósigos mortales. Y el veneno enardeciendo su sangre, nublando sus ojos, trastornando su juicio, los conduce a cometer actos desatentados; a menospreciar aquello que tuvieron en más estimas; a hacer escarnio de su túnica y a arrojar su fama como pasto para que hocen los cerdos.
Así, aconsejada de mis enemigos, di pábulo al deseo y maquiné satisfacciones ilícitas y tejí un espeso manto de hipocresía para cubrirlas.

Pero nada permanece oculto a la venganza. La tempestad presidió nuestro ayuntamiento; la reprobación fue el eco de nuestras decisiones.

Mirad, aquí y allá, esparcidos, los instrumentos de la labor. Mirad el ceño del deber defraudado. Porque la molicie nos había reblandecido los tuétanos.
Y convertida en antorcha yo no supe iluminar más que el desastre.

Pero el hombre está sujeto durante un plazo menor a la embriaguez.
Lúcido nuevamente, apenas salpicado por la sangre de la víctima,
Eneas partió.

Nada detiene al viento. ¡Cómo iba a detenerlo la rama de sauce que llora en las orillas de los ríos!

En vano, en vano fue correr, destrenzada y frenética, sobre las arenas humeantes de la playa.

Rasgué mi corazón y echó a volar una bandada de palomas negras. Y hasta el anochecer permanecí, incólume como un acantilado, bajo el brutal abalanzamiento de las olas.

He aquí que al volver ya no me reconozco. Llego a mi casa y la encuentro arrasada por las furias. Ando por los caminos sin más vestidura para cubrirme que el velo arrebatado a la vergüenza; sin otro cíngulo que el de la desesperación para apretar mis sienes. Y, monótona zumbadora, la demencia me persigue con su aguijón de tábano.

Mis amigos me miran al través de sus lágrimas; mis deudos vuelven el rostro hacia otra parte. Porque la desgracia es espectáculo que algunos no deben contemplar.

Ah, sería preferible morir. Pero yo sé que para mí no hay muerte. Porque el dolor —¿y qué otra cosa soy más que dolor?— me ha hecho eterna
.
Encontrado en: http://moreferarum.perucultural.org.pe/textos/moreferarum4/RosarioCastellanos.doc