Aula de Palabras

Aula de Palabras
La magia de leer en aulas fantásticas
Este Blog intenta ser un espacio para compartir experiencias y reflexiones en torno a la Lengua y la Literatura y su función educativa sistemática y asistemática.
Las palabras nos muestran, dan cuenta de la configuración de nuestro mundo íntimo y público.
El lenguaje y el arte literario constituyen armas poderosas de formación educativa para la sociedad.



sábado, 22 de mayo de 2010

"El mundo" de Eduardo Galeano



Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.


El libro de los abrazos

sábado, 24 de abril de 2010

Leyendas Celtas


La Cierva Dorada
(vieja leyenda tradicional celta)
Durante una cacería de sus famosas cacerías, Finn Mc Cumhaill, vió cruzar repentinamente la senda que seguían, a una hermosa cierva dorada.
Los perros se lanzaran en su persecución y luego de varias horas, en un fresco valle, la cierva, sin duda muy cansada por la carrera, se detuvo y cayó al suelo.
Como era de esperar, los perros se lanzaron hacia ella, pero para asombro del cazador, en lugar de atacarla, comenzaron a jugar a su alrededor, lamiendo su cara y su cuello.
Finn, asombrado por la situación, dio órdenes de que nadie la dañara, y todos comenzaron el regreso hacia el castillo, con la cierva y los perros jugando amorosamente mientras los seguían.
Esa noche, Finn despertó sobresaltado. Junto a su cama, la mujer más bella que jamás se hubiera visto le hablaba: - Yo soy Sadv, - le dijo- soy la cierva que seguiste hoy. Como no quise brindarle mi amor al druida del Pueblo de las Hadas, me hechizó condenándome a llevar esa forma, de esto hace ya tres años. Pero uno de sus esclavos, un buen amigo, me dijo que si lograba despertar la compasión de algún caballero, recuperaría mi forma original.
Sadv, no solo había logrado la compasión de Finn, en el momento en que la vio, él se había enamorado perdidamente de ella.
Juntos vivieron hasta que una mañana le llegó la noticia de que se avecinaba un ataque por mar; los Hombres del Norte se encontraban en la bahía de Dublín y venían hacia su dominio.
Sólo siete días permaneció Finn fuera de su casa. Al regresar, no vió a Sadv esperándolo, entonces preguntó a sus sirvientes por ella. el más fiel y servicial, con mucha pena le dijo: - Anteayer, nos pareció veros llegar, y todos nos apresuramos hacia el portal, pero en cuanto la Reina Sadv lo cruzó, un fantasma apareció la cubrió con niebla y en su lugar sólo quedó una cierva dorada. Los perros la acosaron y no le permitieron volver al portal, obligándola a huir hacia el bosque. No la volvimos a ver más.
Finn se estrujó las manos, y se retiró con muchísimo pesar a sus habitaciones, durante siete años la buscó por toda Irlanda.
Finalmente, siguiendo un rastro de jabalíes en los montes de Ben Gulbann, oyó que los perros ladraban furiosamente. Allí descubrió un niño desnudo, de largos cabellos rubios.
Finn y sus hombres alejaron a los perros, y condujeron al niño al castillo. Cuando pudo hablar, contó que nunca había conocido a sus padres, sino sólo a una bella cierva dorada, con quien había vivido en un valle profundo y hermoso hasta que una tarde descendió una niebla espesa, cubrió a la cierva, y la hizo desaparecer de su lado.
Finn comprendió que la cierva no era otra que su amada Sadv, y este niño, su hijo.

Versión: Mirta Rodriguez

Fuente de la imagenn: http://www.culturaspopulares.org/textos5/articulos/suarezlopez_archivos/image041.jpg

Leyendas del Mundo


La leyenda de san Jorge y el dragón

Retablo
Jaume Ferrer II (s. XV). Retablo. Escuela Catalana. Ayuntamiento de Lleida. Foto: AISA.

Según la tradición popular, San Jorge era un militar romano nacido en el siglo III en la Capadocia (Turquía). El santo, que servía bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que le obligaba a perseguir a los cristianos y por esta razón fue martirizado y decapitado por sus coetáneos. Muy pronto se empezó a venerar como santo en la zona oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura.

La gesta de san Jorge y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de "Leyenda áurea" y fue recogida por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, más conocido como Iacobus de Voragine, en 1264, en el libro 'Legenda sanctorum'. En esta versión, sin embargo, la acción transcurría en Libia.

La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.

Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal y Greciahttp, entre otros países

Fuente: http://www.gencat.cat/catalunya/santjordi/cas/llegenda.htm

23 de abril, Día Internacional del Libro



Mi vida entre Libros





Viví entre libros mi infancia: mamá traía siempre en su cartera un libro de regalo.Me acostaba y (tapadita con mi colcha a cuadros y abrazada con mi osito de piel azul) pedía una y otra vez que me contara "El pajarito remendado", cuentos de animales y también algún clásico, esos de Andersen, de Grimm, el Pinocho de Carlo Collodi ( infaltables- por supuesto- Cenicienta y Blanca Nieves porque son cuentos para nenas, porque huelen a perfume, aunque sean crueles).

El patio de casa se transformaba en bosque, entonces yo era: hada, princesa, reina de corazones, la sastrecilla valiente, yo era una pajarita remendada que salía de la panza del rey, volvía a la vida después de la muerte.

Alguna vez quise escribir en el país del no me acuerdo.Quise empezar un cuento con Había una vez... , pero entonces Plaf, y más ¡¡¡PLAF!!!!!.Me di cuenta de que había nacido para lectora, que eso de escribir era para los escritores verdaderos, que pocos eran beneficiados con la trascendencia y se volvían inmortales, fue así que seguí leyendo.

Un día, mi vida se pobló de personajes de libros de todos los géneros, y todos los autores, desde ese momento parlotean en mi biblioteca.

Los libros me regalan la posibilidad de transformarme en la Dido que duerme con Eneas en una cueva, también tejo un sudario y espero a Ulises, soy La Maga que creó un Cronopio con acento francés, la Karenina de Tolstoi, soy TODOS y NINGUNO.¡Soy lectora! , leo para que otros también lean.

Vivo en un reino que tiene lagunas de libros, islas que huelen a papel, besos de tinta, llanuras con letra capital. Vivo en una mega ciudad libresca, en la que el tránsito se congestiona.

Los libros y yo nos amamos.Ellos me dan el placer más grande que puede tener todo hombre: ¡me hacen libre!

martes, 16 de febrero de 2010

Tiempo sin tiempo de Mario Benedetti

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo en blanco
en rojo en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reapareceren un relincho
y para estar al díapara estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir precisoo sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Tema: El tiempo en las canciones "Los inmortales" de Alberto Cortez









Entre los quince y los treinta y cinco
uno se piensa que es inmortal,
que anda la parca dando servicio
entre la gente de más edad.
Uno rechaza todas las reglas,
las viejas normas de urbanidad,
"...que se las metan donde les quepan
los que las mandan a respetar...".
Que no hace falta guardar el grano,
en todo caso Dios proveerá...
Es preferible ser un fulano
que un buen patrón de formalidad.
Es preferible ser un fulano
que un buen patrón de formalidad.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Es necesario pobrar de todo
porque el saber no ocupa lugar.
Si es peligroso, de cualquier modo,
por una vez nada pasará.
A uno le sobran las energías,
los ideales y el corazón,
y es paladín de las utopías...
un Don Quijote de la razón.
Cada momento es un desafío,
¡quién puede menos y quién da más!.
Grande o pequeño, caliente o frío;
de donde venga y adonde va.
Grande o pequeño, caliente o frío;
de donde venga y adonde va.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Cuando uno pasa los treinta y cinco
es una torpe temeridad
andar en moto haciendo el indio
a toda leche por la ciudad.
Uno se vuelve más precavido,
más aferrado a la sensatez.
Ya no resulta tan divertido
dar cabezazos en la pared.
Uno se pone el paracaidas
y le echa llaves al corazón.
Y abre la puerta de bienvenida
a los chantajes de la razón.
Y abre la puerta de bienvenida
a los chantajes de la razón.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Y cuando llegan los muchos cincos
y anda la parca por la vecindad,
uno quisiera pegar un brinco
para volver a ser inmortal.
Recuperar aquella frescura
tan parecida a la libertad
de echar abajo las estructuras
para volverlas a levantar.
Pero la vida... ¡cómo es la vida!
siempre nos vuelve a la realidad.
Siga la flecha hacia la salida
que está prohibido volver atrás.
Siga la flecha hacia la salida
que está prohibido volver atrás.
Parece broma, pero va en serio,
de tantos cándidos inmortales
están poblados los cementerios
y saturados los hospitales.
Letra: Alberto Cortez
Música: Alberto Cortez

La imagen que ilustra esta canción corresponde
eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2008/...

domingo, 7 de febrero de 2010

Tema: Tiempo de pensar en el tiempo- Sobre mi Infancia

Siempre deseé columpiarme tan alto para tocar las estrellas.
Cierro mis ojos y puedo ver a la niña que fui, que a veces soy, que ya no soy: amaba a los duendes y a las hadas, creía que vivían cerca del jazminero del jardín de la abuela sol, de la abuela brújula.

Jugaba a cocinar con ollítas, con tierra blanda y pequeños limones o naranjitas verdes que caían de los árboles. Jugaba con muñecas y las creía mis hijas, mis alumnas. Esas muñecas no eran las barbies de más tarde, porque el modelo de mujer no era el de la delgada, delgada y alta. Tal vez se parecía al de las matronas de la bella Italia de mis abuelas.

Mi abuelo carpintero(en realidad ebanista), me hizo una casa de muñecas, un dormitorio rosa: con placard, mesita de luz, cómoda y camita (alguna vez soñé que iba a ser legado para mis hijas), al que de vez en cuando deseo entrar.

Me inventaba todas las historias o esperaba a que mi mamá me las leyeras. Me gustaba la historia del Pajarito remendado. Más tarde entendería que la vida está llena de remiendos y que los remiendos nos ayudan a seguir: un cuadrito de seda tapa el alma aquí, otra costurita más allá, un poquito de terciopelo para los raspones en las rodillas.

Jugaba con papá, él me acunaba y como no conocía de nanas, solía cantarme: "Febo asoma, tras sus rayos, iluminan..."¡SÍ! Me dormía con el canto de una marcha patria.

Mi infancia fue pintada con acrílicos, con acuarelas y a veces en la paleta se volcó el no color, hubo negro y gris porque la vida se parece a lo que hicieron con la luz, los artistas del Barroco.

Mi niñez se fue yendo entre historias de mazapán, cuentos, casitas de muñecas, abuelos, tortas doradas y plata.

La fantasía siempre me salvó, por eso creo en La historia Interminable del genial Michael Ende. Es tiempo de pensar en el tiempo, en mi propio tiempo, porque en el mes más corto del calendario estoy por cumplir cuarenta años...



Y ahora los grandes poetas que saben escribir y trascender...



Pasa El Tiempo
de Jorge Guillen


Pasa el tiempo y suspiro porque paso,
aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta,
y no con el reloj, su marcha lenta
nunca es la mía bajo el cielo raso.

Calculo, sé, suspiro, no soy caso
de excepción y a esta altura, los setenta,
mi afán del día no se desalienta,
a pesar de ser frágil lo que amaso.

Ay, Dios mío, me sé mortal de veras.
Pero mortalidad no es el instante
que al fin me privará de mi corriente.

Estas horas no son las postrimerías,
y mientras haya vida por delante,
serás mis sucesiones de viviente.


La imagen se extrajo de diariodeltoc.blogspot.com ( consultado 7/2/10)