Aula de Palabras

Aula de Palabras
La magia de leer en aulas fantásticas
Este Blog intenta ser un espacio para compartir experiencias y reflexiones en torno a la Lengua y la Literatura y su función educativa sistemática y asistemática.
Las palabras nos muestran, dan cuenta de la configuración de nuestro mundo íntimo y público.
El lenguaje y el arte literario constituyen armas poderosas de formación educativa para la sociedad.



martes, 29 de diciembre de 2009

Temas.: Amor en entregas - El amor y el tango


Ninguna

Letra: Homero Manzi
Música: Raúl Fernández Siro
Año: 1942

Esta puerta se abrió para tu paso.
Este piano tembló con tu canción.
Esta mesa, este espejo y estos cuadros
guardan ecos del eco de tu voz.
¡Es tan triste vivir entre recuerdos...!
¡Cansa tanto escuchar ese rumor
de la lluvia sutil que llora el tiempo
sobre aquello que quiso el corazón...!

No habrá ninguna igual, no habrá ninguna...
Ninguna con tu piel ni con tu voz...
Tu piel, magnolia que mojó la luna.
Tu voz, murmullo que entibió el amor.
No habrá ninguna igual, todas murieron
desde el momento que dijiste adiós.

Cuando quiero alejarme del pasado
"Es inútil...", me dice el corazón.
Este piano, esta mesa y estos cuadros
guardan ecos del eco de tu voz
En un álbum azul están los versos
que tu ausencia cubrió de soledad.
Es la triste ceniza del recuerdo;
nada más que cenizas, nada más....

Uno

  • Letra de Enrique Santos Discépolo
  • Música de Mariano Mores
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición...
Si yo tuviera el corazón,
el corazón que di;
si yo pudiera, como ayer,
querer sin presentir...
Es posible que a tus ojos,
que hoy me gritan su cariño,
los cerrara con mis besos
sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir...
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...
Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Déjame que llore como aquél
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte.
Pura como sos, habrías salvado
mi esperanza con tu amor.
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar...
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y se robó
toda ilusión...
La imagen corresponde a http://farias.files.wordpress.com/2006/08/tango-couple-2.jpg ( consultada el 29/12/09)




Temas : Lluvia en Buenos Aires




Noche de lluvia de Juana Ibarbourou

" Llueve... espera, no duermas.
Estate atento a lo que dice el viento,
y a lo que dice el agua que golpea
con sus dedos menudos en los vidrios.
Todo mi corazón se vuelve oídos
para escuchar a la hechizada hermana
que ha dormido en el cielo,
que ha visto el sol de cerca,
y baja ahora elástica y alegre de la mano del viento,
igual que una viajera que torna
de un país de maravilla.
Cómo estará de alegre el trigo, amante.
Con qué avidez se esponjará la hierba,
cuántos diamantes colgarán ahora
del ramaje profundo de los pinos.
Espera, no te duermas.
Escuchemos el ritmo de la lluvia.
Apoya entre mis senos tu frente taciturna. "



Lluvia Pasada
de
Alfonsina Storni

Siete días largos la lluvia monótona
Golpeó mi ventana.
Siete días largos.
El corazón mismo se llenó de lágrimas.
Nubes en los labios,
En el pecho sombras,
Libros en las manos, las mejillas blancas ...
Siete días largos ...
Las aceras húmedas, los negros paraguas.
Hoy nacieron cuatro rosas purpurinas
Y están en mi cara.
Oro de los cielos puso ruiseñores
En todas las jaulas.
Sangre borbotea, los pies no se apoyan,
La carne es estrecha y el alma rebalsa;
Fluido que ahoga me rodea el cuerpo:
Abierto los poros no retengo el alma.
¡Oh, lástima, lástima!
Tanta primavera que no logra taza
Para ser bebida.
Tanta primavera que no logra llama
Para ser quemada.
Tú, ¿dónde te ocultas, tú, que no has logrado
Todavía telas, redes, cribas, mallas,
Donde enredarían mis flores azules
Vencidas de amores a dulces palabras?
¿Dónde las dos manos de acero y de seda
que me tomarían en esta mañana
solar, para nunca soltarme; las manos
que habrían de hacerme roja siendo blanca?
¡Oh, mi primavera que logró su alma;
Oh, mi primavera en sus manos fuertes
Perdida y gustada!

La imagen fue extraida de http://farm4.static.flickr.com/3251/3131043408_84726f7eb9_o.jpg ( se consultó el 29 /12/09) Corresponde a una "Curiosa intervención urbana, un árbol que nos protege de la lluvia con paraguas en sus ramas."

lunes, 28 de diciembre de 2009

Tema: Amor en Entregas - Poesías de Amor


Las veces que me enamoré, que no fueron tantas, escribí cuentos, poemas y cartas. Cuentos de amor y desamor, historias de amor en Navidad, de té de jazmín , de viajes.
Las palabras me ayudaron a contarle a ese otro cuánto lo quería.
Hoy es el turno de dos poemas de Liliana Cinetto en Amor en Entregas.

Amor en la biblioteca

Cuentan que cuentan que
había una vez una princesa
que vivía en un estante
de una vieja biblioteca.
Su casa era un cuento de hadas,
que casi nadie leía,
estaba entre un diccionario
y un libro de poesías.
Solamente algunos chicos
acariciaban sus páginas
y visitaban a veces
su palacio de palabras.
Desde la torre más alta,
suspiraba la princesa.
Lágrimas de tinta negra
deletreaban su tristeza.
Es que ella estaba aburrida
de vivir la misma historia
que de tanto repetir
se sabía de memoria:
una bruja la hechizaba
por envidiar su belleza
y el prícincipe la salvaba
para casarse con ella.
Cuentan que cuentan que un día,j
usto en el último estante,
alguien encontró otro libro
que no había visto antes.
Al abrir con suavidad,
sus hojas amarillentas
salió un capitán pirata
que estaba en esa novela.
Asomada entre las páginas
la princesa lo miraba.
Él dibujó un sonrisa
sólo para saludarla.
Y tarareó la canción
que el mar le canta a la luna
y le regaló un collar
hecho de algas y espuma.
Sentado sobre un renglón,
el pirata, cada noche,
la esperaba en una esquina
del capítulo catorce.
Y la princesa subía
una escalera de sílabas
para encontrar al pirata
en la última repisa.
Así se quedaban juntos
hasta que salía el sol,
oyendo el murmullo tibio
del mar, en un caracol.
Cuentan que cuentan que en mayo
los dos se fueron un día
y dejaron en sus libros
varias páginas vacías.
Los personajes del libro
ofendidos protestaban:
"Las princesas de los cuentos
no se van con los piratas".
Pero ellos ya estaban lejos,
muy lejos, en alta mar
y escribían otra historia
conjugando el verbo amar.
El pirata y la princesa
aferrada al brazo de él
navegan por siete mares
en un barco de papel.


Amor con faltas de ortografía

Él le escribía mil cartas
que ella nunca respondía.
Eran cartas con amor
y faltas de ortografía.
En laberintos de letras
se perdía a cada instante.
Sus mensajes tropezaban
con todas las consonantes.
Nunca encontraba la erre
y le faltaban las comas
o en lugar de usar la ge
ponía siempre la jota.
En el mar de las palabras
naufragaba cada día
su amor que no respetaba
las reglas de ortografía.
Necesitaba la zeta
para poder abrazarla.
Con las haches que sobraban,
sería imposible amarla.
Enredado en alfabetos,
buscaba su corazón
cómo decir que la amaba
sin signos de puntuación.
Con litros de tinta verde
lo ayudaba la maestra
y corregía las cartas
que no tenían respuesta.
Pero ella seguía ignorándolo
y él decidió hablarle un día.
(Al fin y al cabo no hablaba
con faltas de ortografia).
Le dijo que la quería
con todo el abecedario.
Prometió estudiar las reglas
y comprarse un diccionario.
Ella aceptó y los dos juntos
escriben desde ese día
su hermosa historia de amor
sin faltas de ortografía.
La imagen que ilustra a estos textos fue extraida de http://www.macusromero.com/ (consultada el 28/12/09)
Liliana Cinetto es Profesora de Enseñanza Primaria, Profesora de Letras, escritora y narradora oral. Como docente, ejerció en escuelas primarias de la ciudad de Buenos Aires y dictó cursos y talleres de capacitación en Argentina, Brasil y España. Como autora, publicó más de veinte libros para chicos, entre ellos Cuidado con el perro (Editorial Santillana) y Las aventuras de Meliponio: el extraterrestre que quería leer y escribir (Editorial Magisterio del Río de la Plata). También publicó cuentos y poesías en antologías de Argentina, Chile, Bolivia, Puerto Rico, EE.UU. y España y fue traducida al portugués y al italiano

Recomendaciones para seguir leyendo: Sobre la lectura





Volver a leer Mempo Giardinelli
Editorial: Edhasa Argentina
y
Andar entre libros de Teresa Colomer
Edit. Fondo de Cultura Económica


Volver a Leer de Mempo Giardinelli

Este libro no habla de promoción lectora. Promueve la lectura. Tampoco resume experiencias sobre lecturas. Alienta a vivirlas. Invita a leer y dice cómo hacerlo y por qué.La educación escolar y familiar cobran aquí protagonismo. Por eso casi la mitad de este libro está dedicada a una "pedagogía de la lectura" posible y necesaria, contextualizada y desarrollada desde el más práctico y desacartonado sentido común. Giardinelli funda su teoría en dos sencillísimas, amorosas y estratégicas acciones. Propone ideas y experiencias de fácil aplicación. Y responde con autoridad a muchas de las preguntas que le han hecho en su larga trayectoria.



Andar entre libros de Teresa Colomer



En la búsqueda por fomentar la educación literaria de las nuevas generaciones dentro del ámbito escolar, la autora presenta en este libro un marco de actuación educativa que se alimenta tanto de los avances teóricos como de la experiencia práctica. Organizado en dos partes, la primera analiza la función de las escuelas, los lectores y los libros que interactúan en el proceso de la educación literaria. La segunda parte plantea la interrelación activa de estos tres aspectos en el fomento a la lectura, en forma individual o colectiva, dentro de las aulas

ISBN:
9681671778
Editorial:
Fondo De Cultura Económica ()

domingo, 27 de diciembre de 2009

Temas: Amor en entregas - El Primer Amor


Historias de Amores y Desamores existen muchas. Ahora, parece que la historia del primer amor en la vida de todos es una, sin embargo creo discrepar. ¿El primer amor será la historia de aquel que primero nos besó, que nos hizo sentir intensamente hombres o mujeres? ¿O será ese amor que no se olvida porque nos enseñó que es amar?¿será el de las cosquillas o las mariposas en la panza? ¿ será la primera vez que esperamos con el corazón agitado que alguien llamara? ¿El primer amor será ese por el que lloramos más que por ningún otro? ¿ Será ese amor que nos permitió encontrar el amor maduro? Seguramente habrá tantas respuestas como amores, seguramente...


Hoy la historia de un primer amor, de uno de esos escritores bien porteños.


Los cuentos de Dolina


Balada de la primera novia



El poeta Jorge Allen tuvo su primera novia a la edad de doce años. Guarden las personas mayores sus sonrisas condescendientes. Porque en la vida de un hombre hay pocas cosas más serias que su amor inaugural. Por cierto, los mercaderes, los Refutadores de Leyendas y los aplicadores de inyecciones parecen opinar en forma diferente y resaltan en sus discursos la importancia del automovil, la higiene, las tarjetas de crédito y las comunicaciones instantaneas. El pensamiento de estas gentes no debe preocuparnos. Después de todo han venido al mundo con propósitos tan diferentes de los nuestros, que casi es imposible que nos molesten. Ocupemonos de la novia de Allen. Su nombre se ha perdido para nosotros, no lejos de Patricia o Pamela. Fue tal vez morocha y linda. El poeta niño la quiso con gravedad y temor. No tenía entonces el cínico aplomo que da el demasiado trato con las mujeres. Tampoco tenía - ni tuvo nunca- la audacia
guaranga de los papanatas. Las manifestaciones visibles de aquel romance fueron modestas. Allen creía recordar una mano tierna sobre su mentón, una blanca vecindad frente a un libro de lectura y una frase, tan solo una: "Me gustas vos." En algun recreo perdió su amor y más tarde su rastro. Despues de una triste fiestita de fin de curso, ya no volvió a verla ni a tener noticias de
ella. Sin embargo siguió queriendola a lo largo de sus años. Jorge Allen se hizo hombre y vivió formidables gestas amororsas. Pero jamas dejó de llorar por la morocha ausente. La noche en que cumplía treinta y tres años, el poeta supo que había llegado el momento de ir a buscarla. Aqui conviene decir que la aventura de la Primera Novia es un mito qeu aparece en muchísismos relatos del barrio de Flores. Los racionalistas y los psicólogos tejen previsibles metáforas y
alegorías resobadas. De ellas, surge un estado de incredulidad que no es el más recomendable para emocionarse por un amor perdido. A falta de mejor ocurrencia, Allen merodeó la antigua casa de la muchacha, en un barrio donde nadie la recordaba. Después consultó la guía telefónica y los padrones electorales. Miró fijamente a las mujeres de su edad y también a las niñas de doce años. Pero no sucedió nada. Entonces pidió socorro a sus amigos, los Hombres Sensibles de
Flores. Por suerte, estos espíritus tan proclives al macaneo metafísico tenían una noción sonante y contante de la ayuda. Jamás alcanzaron a comprender a quienes sostienen que escuchar las ajenas lamentaciones es ya un servicio abnegado. Nada de apoyos morales ni palabras de aliento. Llegado el caso, los muchachos del Angel Gris actuaban directamente sobre la circunstancia adversa: convencían a mujeres tercas, amenazaban a los tramposos, revocaban injusticias,
luchaban contra el mal, detenían el tiempo, abolían la muerte. Asi, ahorrandose inútiles consejos, con el mayor entusiasmo buscaron junto al poeta a la Primera Novia. El caso no era fácil. Allen no poseía ningún dato prometedor. Y para colmo anunció un hecho inquietante: - Ella fue mi primera novia, pero no estoy seguro de haber sido su primer novio. - Esto complica las cosas- dijo Manuel Mandeb , el poligrafo-. Las mujeres recuerdan al primer novio, pero difícilmente
al tercero o al quinto. El musico Ives Castagnino declaró que para una mujer de verdad, todos los novios son el primero, especialmente cuando tienen carácter fuerte. Resueltas las objeciones leguleyas, los amigos resolvieron visitar a Celia, la vieja bruja de la calle Gavilán. En realidad, Allen debió ser llevado a la rastra, pues era hombre temeroso de los hechizos. - Usted tiene una gran pena- gritó la adivina apenas lo vio. - Ya lo sé señora... digame algo que yo no
sepa.... - Tendrá grandes dificultades en el futuro.... - Tambien lo sé.... - Le espera una gran desgracia.... - Como a todos, señora.... - Tal vez viaje.... - O tal vez no.... - Una mujer lo espera.... - Ahíme va gustando... ¿Dónde está esa mujer? - Lejos, muy lejos... En el patio de un colegio. Un patio de baldosas grises. - Siga... con eso no me alcanza. - Veo un hombre que canta lo que otros
le mandan cantar. Ese hombre sabe algo....Veo también una casa humilde con pilares rosados. - ¿Qué más? - Nada más... Cuanto más yo le diga, menos podrá usted encontrarla. Vayase. Pero antes pague. Los meses que siguieron fueron infructuosos. Algunas mujeres de la barriada se enteraron de la busqueda y fingieron ser la Primera Novia para seducir al poeta. En ocasiones Mandeb, Castagnino y el ruso Salzman simularon ser Allen para abusar de las novias
falsas. Los viejos compañeros del colegio no tardaron en presentarse a reclamar ecovaciones. Uno de ellos hizo hizo una revelacion brutal. - La chica se llamaba Gomez. Fue mi Primera Novia - Mentira! - grito Allen. - ¿Por qué no? Pudo haber sido la Primera Novia de muchos. Entre todos lo echaron a patadas. Una tarde se presentó una rubia estupenda de ojos enormes y esforzados breteles. Resultó ser el segundo amor del poeta. Algunas semanas después apareció la sexta novia y luego la cuarta. Se supo entonces que Jorge Allen solía ocultar su pasado amoroso a todas las mujeres, de modo que cada una de ellas creía iniciar la serie. A fines de ese año, Manuel Mandeb concibió con astucia la idea de organizar una fiesta de ex-alumnos de la escuela del poeta. Hablaron con las autoridades, cursaron invitaciones, publicaron gacetillas en las revistas y en los diarios, pegaron carteles y compraron masas y canapes. La reunión no estuvo mal. Hubo discursos, lágrimas, brindis y algun reencuentro emocionante. Pero la chica de apellido Gómez no concurrió. Sin embargo, los Hombres Sensibles- que estaban alli en calidad de colados- no perdieron el tiempo y trataron de obtener datos entre los presentes. El poeta conversó con Inés, compañera de banco de la morocha ausente. - Gomez, claro -dijo la chica- . Estaba loca por Ferrari. Allen no pudo soportarlo. - Estaba loca por mí. - No, no... Bueno, eran cosas de
chicos. Cosas de chicos. Nada menos. Amores sin calculo, rencores sin piedad, traiciones sin remordimiento. El petiso Caceres declaró haberla visto una vez en Paso del Rey. Y alguien se la había cruzado en el tren que iba a Moreno. Nada más. Los muchachos del Angel Gris fueron olvidando el asunto. Pero Allen no se resignaba. Inútilmente buscó en sus cajones algún papel subrepticio, alguna anotación reveladora. Encontró la foto oficial de sexto grado. Se descubrió a sí mismo con una sonrisa de zonzo. La morochita estaba lejos en los arrabales de la imagen, ajena a cualquier drama. -Ay, si supieras que te he llorado....! Si supieras que me gustaría mostrarte mi hombría... Si supieras que lo que aprendi desde aquel tiempo...

Una noche de verano, el poeta se aburría con Manuel Mandeb en una churrasquería de Caseros. Un payador mediocre complacía los pedidos de la gente.

- Al de la mesa del fondo le cantó sinceramente....

De pronto Allen tuvo
una inspiracion. -

Ese hombre canta lo que otros le mandan cantar. -

Es el destino de los payadores de churrasqueria.

- Celia, la adivina, dijo que un hombre asi conocía a mi novia.... Mandeb copó la banca. - Acerquese, amigo. El payador se sentá en la mesa y aceptó una cerveza. Después de algunos vagos comentarios artísticos, el poligrafo fue al asunto.

- Se me hace que usted conoce a una amiga nuestra. Se apellida Gomez, y creo que vivía por Paso del Rey.

- Yo soy Gomez - dijo el cantor- . Y por esos barrios tengo una prima.
Después pulsó la guitarra, se levantó y abandonando la mesa se largócon una décima.

-Acá, este amable señor conoce una prima mía que segun creo vivía en la
calle Tronador.

Vaya mi canto mejor con toda mi alma de artista tal vez

mi verso resista pa' saludar a esta gente y a mi prima,

la del puente sobre el Rio Reconquista.


Durante los siguientes dias los Hombres Sensibles de Flores recorrieron Paso del Rey en las vecindades del rio Reconquista, buscando la calle Tronador y una casa humilde con pilares rosados. Una tarde fueron atacados por unos lugareños levantiscos y dos noches despues cayeron presos por sospechosos. Para facilitarse la investigación decían vender sábanas. Salzman y Mandeb levantaron docenas de pedidos. Finalmente la tarde que Jorge Allen
cumplía treinta y cuatro años, el poeta y Mandeb descubrieron la casa.

- Es aqui. Aquí están los pilares rosados Mandeb era un hombre demasiado agudo como para tener esperanzas.

- No me parece, Vamonos.

Pero Allen toco el timbre. Su amigo permaneció cerca del cordón de la vereda.

- Aquí no es, rajemos. Nuevo timbrazo. Al rato salió una mujer gorda, morochita, vencida, avejentada. Un gesto forastero le habitaba el entrecejo. La boca se le estaba haciendo cruel.
Los años son pesados para algunas personas.

- Buenas tades. - dijo la voz que alguna vez había alegrado un patio de baldosas grises. Pero no era suficiente.
Ya la mujer estaba más cerca del desengaño que de la promesa.

Y alli, a su frente, Jorge Allen, más niño que nunca, mirando por encima del hombro de la Primera Novia, esperaba un milagro que no se producía.

- Busco a una compañera de colegio- dijo-

Soy Allen, sexto grado B, turno mañana. La chica se llamaba Gomez.

La mujer abrio los ojos y una niña de doce años sonrió dentro suyo. Se adelanó un paso y comenzó una risa amistosa con interjecciones evocativas.
Rápido como el refucilo, en uno de lo procedimientos más felices de su vida,
Mandeb se adelantó.

- Nos han dicho que vive por aqui... Yo soy Mnauel Mandeb, mucho gusto. Y apretó la mano con toda la fuerza de su alma , mientras le clavaba una mirada de suplica, de inteligencia o quizás de amenaza.

Tal vez inspirada por los angeles que siempre cuidan a los chicos, ella comprendió. -
Encantada- murmuró- Pero lamento no conocer a esa persona. Le habrán informado mal.

- Por un momento pense que era usted - respiro Allen-.

Le ruego que nos disculpe.

- Vamos - sonrio Mandeb-. La señora bien pudo haber sido tu alumna, viejo sinverguenza.... Los dos amigos se fueron en silencio.

Esa noche Mandeb volvió solo a la casa de los pilares rosados. Ya frente a la mujer morocha le dijo: - Quiero agradecerle lo que ha hecho....

- Lo siento mucho... No he tenido suerte, estoy avergonzada, mireme....

- No se aflija. El la seguirá buscando eternamente.

Y ella contesto, tal vez llorando: - Yo tambien. -

Algun dia todos nos encontraremos. Buenas noches, señora.


Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive. En ese unico sentido es indispensable buscar a la Primera Novia. El hombre sabio deberácuidar -eso si- el detenerse a tiempo, antes de encontrarla.

El camino está lleno de hondas y entrañables tristezas. J

Jorge Allen siguio recorriendolo hasta que el mismo se perdió en los barrios hostiles junto con todos los Hombres Sensibles.


Fuente:
Lista de cuentos de Alejandro Dolina y mas info acerca de él
. http://entrevistasdolina.blogspot.com/2008/01/los-cuentos-de-dolina-en-revista.html

sábado, 26 de diciembre de 2009

Temas : Amor en entregas - Las pérdidas





El amor atraviesa nuestras vidas, desde que vemos la primera luz.
Los hombres sempre le han escrito al amor en todas sus variantes: cuentos, poesías, canciones, novelas, cartas. Las palabras fueron tantas veces las que ayudaron a exorcizar culpas o las que pudieron ser catarsis en tiempos de desamor.
¿Cuántos amores llegarán a influenciarnos para que seamos mejores?¿ cuántos otros habrán dejado terribles cicatrices?Dicen que una cicatriz aparece cuando el tejido está desgarrado, el dolor puede desgarrar el alma y el sufrimiento a veces parece que podrá paralizarnos.En la perdida no sabemos cómo seguir, en el encuentro somos seres luminosos. Tantas, pero tantas veces, ese mismo amor nos hace sentir eternos y mágicos.
El amor se huele, se gusta, se toca, se ve.Puede ser saboreado como un chocolate con almendras que se deshace en nuestra boca, puede oler a jazmines de noviembre. Es el amor quien puede hacernos temblar, sudar, temer, reír. También nos puede hacer sentir terriblemente frágiles y vulnerables.
El amor, sólo el amor, podrá hacernos vibrar y transformarnos.
Hoy comparto con ustedes dos de mis poemas preferidos, que en el pasado me marcaron:
Idea Vilariño
Ya no
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo ni nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.



EL AMENAZADO
Jorge Luís Borges

Es el amor.
Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel,
como en un sueño atroz.

La hermosa máscara ha cambiado,
pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte
para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad,
las galerías de la Biblioteca,
las cosas comunes, las hábitos,
el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal, el sabor del sueño?

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.

Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente,
ya el hombre se levanta a la voz del ave,
ya se han oscurecido los que miran
por las ventanas,
pero la sombra no ha traído la paz.

Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad
y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.

Hay una esquina por la que
ya no me atrevo a pasar.

Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal;
ella no la ha visto.)

El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


martes, 22 de diciembre de 2009

Temas : Solsticio de Verano, la estación naranja.




El verano es de color naranja, es energía, es luz, huele a frutas, tiene sabor a cerezas sin embargo el verano me agobia, me pesan las ideas y los sueños. Siempre preferí la estación del frío para abrigarme y ser abrigada, para que las caricias den calor a mi alma, que necesita ser abrazada siempre. En el verano busco un escondite invernal para pensar y soñar con leños que crepitan en una chimenea mientras un caballero medieval, templa su espada para defenderme del señor del fuego.
Hoy quiero compartir con ustedes, como los poetas escriben sobre el verano.





"Noche de verano" de Antonio Machado




Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias simétricos
dibujan sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.


Noche de verano de Octavio Paz

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,

verano que te bañas en los ríos,
soplo en el que se ahogan las estrellas
,aliento de una boca,
de unos labios de tierra.

Tierra de labios,

boca donde un infierno agónico jadea,
labios en donde el cielo llueve
y el agua canta y nacen paraísos.


Se incendia el árbol de la noche
y sus astillas son estrellas,
son pupilas, son pájaros.
Fluyen ríos sonámbulos.
Lenguas de sal incandescente
contra una playa oscura.

Todo respira, vive, fluye:

la luz en su temblor,el ojo en el espacio,
el corazón en su latido,
la noche en su infinito.

Un nacimiento oscuro, sin orillas,

nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.